15 nov. 2011

Curarse en salud: del verbo "evitar marrones jodiendo a los demás".

Adoro las redes sociales. Te permiten compartir infinita información y opinión con gente muy diversa.

El mes pasado hablé sobre la violencia de género y a raíz de éste artículo Emilio me hizo llegar esta noticia tan interesante cuyo titular reza: No había violencia de género, hacían el amor. ¡JA! ¡Me encanta!

Resulta que unos vecinos de un bloque denunciaron a la policía por oír mucho ruido en el piso adyacente. Creían que se trataba de un caso de violencia de género. ¡Pero no! ¡ESTABAN F***ANDO! Y no me refiero a fregando. O sí. No sé.


En fin, que cuando llegó la policía al piso de donde provenía el escándalo se encontraron con la pareja en paños menores cubiertos únicamente con una toalla. Ella presentaba un moratón en el ojo pero al parecer fue consecuencia de un golpe que se hizo ella sola. Y, dado que agentes dieron veracidad a la versión de la pareja, no hubo ningún detenido. Sin embargo, emitieron igualmente atestado dando cuenta al Juzgado de Violencia de Género sobre los hechos. Todo, para curarse en salud. Y, para curarse en salud, ella tuvo que prestar declaración ante el Juzgado. El juez ha archivado el caso pero, para curarse en salud, ha pasado los datos al fiscal para tener una segunda opinión.

Entiendo que, para curarse en salud, tengan que usar este procedimiento y que muchas figuras del proceso judicial se tengan que hacer eco. Pero... ¿qué hay de la mujer? ¿Acaso no la están victimizando cuando ella para nada se siente víctima? ¿Acaso no la están estigmatizando? ¿Y no debería tener la ley como función última protegerla?

Se me ocurrió debatirlo con un colega mío, policía local del pueblo de al lado de donde vivo, qué haría él si se encontrara en la misma situación que los agentes de los hechos y cómo ve las actuaciones de éstos. Ésta fue su respuesta:
Respecto a la noticia que me adjuntas... pues al final de la misma queda constatado un poco lo que te comentaba yo, los agentes ven indicios, que a su parecer pueden indicar que la pareja está diciendo la verdad y por eso no detienen al hombre... pero para curarse en salud la patrulla hace lo que te comenté yo que haría, atestado policial/diligencias informativas al juzgado VIDO (Violencia Doméstica) por lo que pueda pasar y ya le explicarán al juez todo el caso y él decidirá.
Estigmatización o no... claro, la intimidad de estas personas acaba cuando montas tal escándalo que se entera todo el vecindario y estos pueden pensar acertadamente o no que allí se está cometiendo algún acto presuntamente delictivo...
Yo sigo pensando lo que te dije, creo que la policía en la noticia obró bien y yo haría exactamente lo mismo rotundamente. En nuestro trabajo no juzgamos a la gente, damos constancia de unos hechos e intentamos hacerlo con el máximo rigor y la mínima intervención con las personas, intentando preservar su integridad moral en todos los casos. Ya se encargan los jueces y las administraciones de determinar si allí hay infracción penal o no, transgresiones administrativas, etc. Pero en estos casos y dada la alarma social que genera la violencia machista hay que ser garantista, nos guste o no... podemos discutir si las leyes o procedimientos policiales son acertados, que esta ley da una sobreprotección a la mujer justa o no, pero son y es la que hay y debemos actuar en consecuencia con lo que tenemos acatando las leyes vigentes nos guste o no lo más profesionalmente posible.
Si en algo estoy de acuerdo con él es que la policía hizo su trabajo, y lo hizo bien. Yo no quiero criticar a los agentes, ellos son unos "mandaos" y acatan las órdenes de los de arriba. A mi lo que me molesta es que se dicten órdenes por parte de los de arriba que vulneran nuestros derechos para sobreproteger otros solo para ellos curarse en salud.

Y creo que va llegando la hora de que explique realmente lo que quiero decir con todo esto.

Existen unas normas sociales que no están escritas en ningún lado pero todos las tenemos bien interiorizadas. Costumbres, ideas, opiniones que pasan de padres a hijos y que entre amigos también se comparten. Son "leyes naturales" que nosotros vemos como normal y que todo el que salga de ellas lo vemos como poco común, raro, desviado. La línea divisoria entre lo normal y lo desviado se aprecia claramente porque la idea expuesta de tipo desviado va acompañado de un "eso no es normal" por parte del interlocutor.
Por ejemplo:
-A mi me gusta comerme la sopa con los pies en vez de con las manos porque así adquiero más flexibilidad.
-¡Hala! ¡Qué dices! ¡Tú, que eres un raro! Porque eso la gente no lo hace. Eso no es normal.
Por suerte, cada día menos, también podemos oír en conversaciones acerca de la homosexualidad que eso no es normal, que es antinatural y que la gente que le atraen sexualmente las personas de su mismo sexo son  monstruos involutivos, desviados sexuales y, en el mejor de los casos, no son normales.
Pues, nos guste o no, ese estigma social continúa estando sobretodo en el ámbito de nuestras relaciones sexuales. La sociedad disfruta inmiscuyéndose en nuestra manera de entenderlas y de disfrutarlas y no es capaz de darse cuenta que el amor y el placer se obtiene de muchas maneras y que cada persona tiene sus propios gustos en todos los aspectos y no hay por qué compartir los gustos de todos ni por qué señalar y etiquetar como raros/extraños los gustos que no se parecen a los nuestros o a los de la mayoría.

Desgraciadamente la sociedad actual, por muy moderna que nos hagan creer que es, continua reprimiendo y estigmatizando a los diferentes, a los que no siguen los patrones mayoritarios y nos hace creer que son antinaturales, desviados y hasta locos.

Imaginemos que la pareja de la noticia fuese sado-masoquista (lo cual puede ser una posibilidad dado que hacían mucho ruido y los vecinos pensaban que se estaba produciendo una agresión). Su relación no sería según lo que la sociedad ha decidido que debería ser una relación normal. En su relación no habría cariñitos ni buenas palabras, no sería un amor Teletubi como diría el Doctor Oscar Guasch. Ellos disfrutarían justo con lo contrario, con dominación, con dolor, tanto físico como psicológico, y nadie debería inmiscuirse en su relación, ni decidir si es correcta o no. Y digo ELLOS porque existiría un consentimiento por parte de ambos.

Son personas adultas y tienen derecho a decidir sobre cómo llevar a cabo su relación.

Sin embargo, el sistema judicial, respecto a la violencia de género o, mejor dicho, a la supuesta violencia de género, se inmiscuye demasiado en la vida personal y familiar de los individuos.
Si los agentes de policía no han detenido al hombre puesto que han entendido que no se estaba produciendo ningún delito y emitieron atestado dando cuenta al Juzgado y archivándolo posteriormente. ¿Por qué éste tiene que mostrar el caso al Ministerio Fiscal para que dé también una valoración? Y ¿por qué tiene que prestar declaración la mujer si ya ha dicho que no se estaba produciendo ningún delito?

Hablando de ello con futuros policías, éstos contestaban que ellos no sabían de ninguna mujer que le gustase que la pegaran, que eso no era normal y que era IMPOSIBLE que una mujer se dejara pegar porque le gustara. Desde luego el que hizo estos comentarios no conoce a TODAS las mujeres del mundo para poder decir que es IMPOSIBLE que a alguna le gustara.

Y desde luego, si a alguna le gustara tal cosa, no se lo diría a él especialmente viendo la poca aceptación que tendría.

Como éste señor, son muchos los que son de la misma opinión. Si a ti, mujer (u hombre), te gusta que tu pareja te pegue es que no eres normal. Eres un bicho raro y por eso yo, como policía, no puedo dejar la acción en un simple atestado, debo avisar al Juez para que decida si hay o no hay delito y que luego éste avise al Fiscal para que también decida. Y por si acaso no lo tenemos claro, avisemos a los servicios sociales para que vengan a hablar con esta persona que muy bien de la cabeza no parece estar.

¿Por qué poner en conocimiento de tanta gente algo tan íntimo como el de qué manera te gusta hacer el amor? ¿No has hecho suficiente ya abriendo la puerta a los policías y dando cuentas de lo que pasa que tienen que ponerlo en conocimiento de tres o cuatro personas más? No solo tiene que dar explicaciones delante de su casa, cuando los han pillado "in fraganti", sino que luego se le toma declaración a la mujer y se ponen los hechos en conocimiento de dos personas más habiendo ya archivado el caso. Todo esto porque socialmente no está aceptado como algo "normal" siendo tan normal como cualquier otra cosa porque esto es únicamente cuestión de gustos. Es como si lo "normal" fuese que a todo el mundo le gustaran los helados de frutas y hubiera un grupo minoritario de gente que le gustasen los helados de chorizo pero como no venden, se los fabrican ellos. Entonces alguien ve a otro comerse un helado de chorizo y decide llevarlo al médico porque está enfermo y cree que no tiene papilas gustativas. El médico lo examina y llama a la enfermera y la enfermera se pone en contacto con el colegio de médicos para que vengan a presenciar esta anomalía. Es absurdo, ¿verdad? Pues pasa lo mismo que con el sexo. Todos tenemos nuestros gustos.

Según me consta, en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el artículo 12 dice: "Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni ataques a su honra y su reputación. Toda persona tiene derecho a a protección de la Ley contra tales injerencias o ataques". Vaya... ¿y si es la Ley la que vulnera este artículo? Entonces, ¿a quién recurres? Entiendo que la policía debía infringir un poquito este precepto para poder constatar que allí no se estaba produciendo ningún delito pero ¡tampoco hay que pasarse! Que hasta ha salido en el diario El País. Y no ha salido en portada porque al periodista de turno no le ha parecido adecuado. Está claro que los vecinos de los que habla el artículo se habrán sentido identificados y el chismorreo habrá llegado a oídos de todo el pueblo. ¿Por qué deberían ser juzgadas estas personas por algo que queda en su intimidad? Estas leyes no sirven para nada más que para estigmatizar a los implicados. Dediquémonos a educar en el respeto y evitaremos mucho gasto burocrático, administrativo, judicial o como lo quieran llamar. ¿O es que se creen que el hecho de que los agentes hayan pasado el caso al Juez y éste al Fiscal y haber involucrado a tanta gente no cuesta dinero?


Para terminar, recomendaros una película muy interesante sobre este tipo de "desviación sexual" (vamos a llamarlo así). Una película de amor romántica poco convencional: Secretary.

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